Final de temporada

Final de temporada
POR MIS PENSAMIENTOS SINDICALISTAS CONCLUIMOS LA PRIMERA TEMPORADA

19 de abril de 2011

Jesús es colombiano

Erase hoy en alianza con el grupo investigativo de NAC (National Aborigen Channel) realizaron una minuciosa pesquisa científica básica y exploratoria con perspectiva antropológica, la cual se llevo a cabo en un lugar remoto del mundo. El objetivo de la investigación es comprobar la verdadera nacionalidad de Jesucristo, ya que la historia nunca arrojó datos exactos sobre el país de origen plasmado en su identificación como ciudadano en su estadía terrenal. Se investigó a fondo con bases y pistas claves que dieron como resultado la respuesta esperada por mucho tiempo. ¿Cuál es la madre patria de Cristo?


La fuente verídica por el cual se optó por la muestra o el país de la investigación es porque dicha patria históricamente es denominada: “El país del Sagrado Corazón“. 
Ubicación: América del Sur.
Limites geográfico: Al Oriente con del 8 Chávez Hugo, Occidente mar pacífico pero terreno violento, al Sur con Kiko Correa y sin Norte fijo.
Población: 45.446.247 millones de personas aproximadamente (La mitad más uno sin empleo) DANE
Idioma: Español con sus derivados: spanglish, españero y espacheteado.
Moneda: Hay que hacerla rendir debido al salario mínimo.
Teniendo en cuenta la amplitud del territorio, la investigación se dividió en filiales para recolectar, verificar, procesar y concluir la información. Los  investigadores desarrollaron una estrategia de regionalismo, para tomar como muestra poblaciones de diferentes culturas y acentos, entre los cuales están: Costeños, Paisas, Santandereanos, Rolos y Pastusos. Regiones en las que se fundamento para dar un dictamen final del lugar exacto del objetivo de la investigación.
Por falta de presupuesto el equipo técnico e investigativo de NAC y debido a la cancelación de los viáticos por parte del departamento de Ciencia y Tecnología del canal, investigadores e historiadores se hospedaron en el ya famoso Hotel Mamá International patrocinador de las concurrencias de Erase Hoy, desde donde se comando y se llevo a cabo la investigación, reduciendo los costos de cualquier tipo que precisa dicho proceso.
Después de tres meses de incesante análisis, trabajo de campo, recaudación de datos y fechas, armadas las piezas del rompecabezas, en un desayuno en el Viejo que Chifla´s (un viejito que chifla al lado de la plaza de mercado), compartiendo perros de 1.500 o para los que querían algo más exótico un combo de empanada valluna del machetazo, cada equipo regional concluyo y defendió la región con las siguientes tesis.
Publicación de conclusiones por región:

Investigadores de la población costera, sostuvo que Jesús era COSTEÑO porque:

1. Tomaba vino después de todas las comidas
2. No le gustaba la idea de casarse
3. Caminaba descalzo
4. Su primer nombre era Jesús, probablemente su segundo nombre era Nefer o Jefrey
5. Hizo aparecer más trago en una reunión donde solo había agua
6. Su último anhelo fue un trago… de agua
7. Trabajaba en negocios de construcción y pesquera. 
8. Llamaba a todos "hermano" 
9. Trasnochaba hasta altas horas de la madrugada hablando con sus amigos

Investigadores de la población antioqueña y eje cafetero, argumentaron que era PAISA porque:

1. Trabajó en el negocio de su padre
2. Constantemente tenía problemas con las autoridades
3. No pagaba impuestos
4. Trabajaba en una carpintería y vendía a crédito
5. Siempre tenía una explicación para todo
6. Inventaba parábolas que descrestaba a propios y extraños
7. Era hincha del poderoso de la montaña

Investigadores de la capital, fríamente finiquitaron que era ROLO porque:

1. Nació en el barrio Belén
2. Vivió en su casa hasta los 33 años
3. Era el consentido mimado de la mamá
4. Nunca tenía un peso en el bolsillo
5. Siempre tenía algo que hacer
6. En el cuadro de la última cena de da Vinci, eran 14 personas presentes, Jesús + 12 discípulos + 1 mesero 
7. Andaba con túnica, sandalias y barba

Investigadores  a cargo de los santanderes, concluyeron por las buenas que era SANTANDEREANO porque:

1. Hablaba moviendo las manos
2. Le gustaban las galladas, siempre andaba con doce
3. En la última cena con sus amigos, no pagó la cuenta
4. Era el pacifico de los doce, los otros once eran garroteros
5. Amablemente acostumbraba a decir: Donde come uno comen tres
6. Les presentaba las primas a sus amigos

Los investigadores a cargo de de Nariño, “cuyaron” que era PASTUSO porque:

1. No tuvo trabajo estable
2. Su parcero lo negó
3. El emperador paisa siempre se la montaba
4. Andaba en burro
5. Lo que vendió el paisa a crédito, este lo ahorro y le dio a los pobres

Con base en la anteriores recopilaciones, NAC & Erase Hoy en un documental que transmitió el canal el 29 de febrero en el horario con menos rating de la parrilla de programas, con solo 5 minutos al aire, patrocinado por el Minuto de Dios con su banquete del millón y azúcar Manuelita, emitió y dio a conocer a la teleaudiencia la respuesta  tan esperada, Jesús es colombiano, por las anteriores y siguientes razones:

1. Siempre quiso la paz
2. Estuvo en una pesca milagrosa
3. Fue secuestrado en un falso positivo
4. Pagó la condena de otros
5. Judas lo delato para ser beneficiario de la ley verdad, justicia y reparación
6. Le  gustaba el fútbol, pues todos le pedían que metiera la mano al partido los domingos
7. Desplazado por la violencia desde niño
8. No tenía ni Sisben
9. Fomentó desorden en alguna plaza 
10. Sus padres no tenían como pagar el arriendo y por ende nació en una casa del ICBF
11. Nunca hizo negocios con el faraón de las pirámides DMG.
12. Su nickname: Ama al prójimo como a ti mismo sin importar las discrepancias.

Dedicado a: Jesucristo. Oh señor, me diste tanto que no tengo idea como pagarte. Entre tantas maravillas cometiste la fortuna de darme ideas y letras, hoy espero que te goces este texto, pues sólo tú sabes cómo nos tratamos divertida y sanamente con amor. Dame sabiduría e inteligencia en todos los campos de la vida; fortaleza, riquezas espirituales y materiales para saber ejercerla por el bien de la sociedad. Yo voy con Dios, quien contra mí.  Descubrí tu nacionalidad, somos paisanos!

12 de abril de 2011

A discreción...

Atención, firmes!. Pelotón, la siguiente novedad relaciona la sospecha que en un cuartel se podía escribir una anécdota de un falso positivo amor, donde la alcahuetería motivada por la camaradería nos llevara vuelo directo en helicóptero a zona roja. En tiempo donde se prestó servicio militar y nunca no lo devolvieron.
Alojados en camarotes del contingente Santander, recién rapados dejando al descubierto las cicatrices trazadas sobre el cuero cabelludo, con indumentaria militar detallada por un rígido inventario diario, se combinaba una diversa mezcla multicultural de mañas, costumbres, alianzas y raponazos en horas militar. Lucumi, un afrodescendiente legalmente secuestrado cuando deambulaba sin trabajo a tempranas horas de la madrugada, era objetivo militar bombardeado por burlas, chistes e imitaciones por ser el único chocoano de ochenta reclutas.
Preparado para despertar a las cuatro de la mañana, contemplaba las tablas de madera del segundo piso del camarote que aún no estaba habitado, con el satélite activado sobre el alrededor de la cómoda por si algún intrépido raponero se atrevía a robar algún utensilio de aseo o personal, todavía no conciliaba con el sueño. Un gesto humilde y cortés basto para que imaginara que quien había preguntado en ese momento era Lucumi o Bubba y con una aceptación humilde le respondiera como Forest, ¿alguien duerme en el catre de arriba? No, pero corre corre que camarón que se duerme se lo lleva la corriente.
Desde ese día en la minuta del contingente se registro una amistad, Lucumi se convirtió en el lanza favorito de la historia.
Como era costumbre mucho antes que el gallo cantara, que las trompetas interpretaran la diana, los roedores de dos patas estaban atentos para despojar la indumentaria color oliva o si arrastrados iban por el piso, un par de botas americanas. Dada la orden para tender la cama e ir corriendo a las duchas, regarse el cuerpo de agua a medias como baño de gato, tratar de afeitarse lo más rápido posible casi en un tiempo record sin utilizar crema o loción afeitadora, correr en pasillos húmedos y lisos se volvió una necesidad, pero punteo en ser de los primeros en uniformarse. Faltaba poco para la revista minuciosa del Sargento, cuando de repente faltaba la bota izquierda que tallaba 39; el sudor corrió por las espaldas, pues era víctima de un robo a medias, ahora como en la ley de milicia talibán ojo por ojo, diente por diente, antes que llegaran los demás se debía pagar con la misma moneda. Vaya detalle, de todas las cómodas, la única con candado rompible contenía un par de botas de talla 43. En la formación entonando el himno patrio y jurando bandera llevaba el  pie izquierdo más adelante que el derecho.
En horas de almuerzo sobre el rancho, cantimplora y bandeja de aluminio luego de una extendida jornada física y táctica, estando compartiendo mesa con Lucumi cantando partes de vallenatos que hacían recordar la casa con memorables épocas, se acerco un superior para enunciar una orden, - recluta me han dicho que es el más preparado en oficios de oficina, de ahora en adelante llevara el portafolio y la máquina de escribir.
Ese era el quehacer esperado, pues libraba de todo compromiso de aseo, guardia, vigilancia, formación, exigencia física, emocional y daño psicológico. Se corrió el comentario de camarote en camarote pues desde ese momento el oficinista estaba blindado. Diariamente los resultados de la redacción pronta, acompañado por la atención inmediata y atenta, fueron ganando el aprecio del Teniente, hasta tal punto que desde el presente otorgo un arma para que fuera de su grupo de seguridad.
Mientras tanto el contingente Santander se revolcaba en el lodo de los campamentos de las montañas, poco dormían consecuencia de los castigos a los que eran sometidos por desobedecer órdenes, Lucumi no agachaba cabeza, siempre lideraba el grupo de los valientes aplicados.
Con la conmemoración del día de la independencia, la máquina que otorgaron desde un inicio para redactar cartas, había gastado todo el rollo de tinta, mensajero para enviar los comunicados a todos los departamentos administrativos no existía, la logística del evento necesitaba más asistentes, a lo que el Teniente concedió una propuesta que cambiara el rumbo de la historia, - Soldado, elija un asistente para que le colabore, que sea de su contingente. Sin pensarlo dos veces, pronunció el moreno apellido, - Permiso para hablar mi Teniente, el indicado es Lucumi.
Las felicitaciones posteriores por la buena labor desempeñada llegaron, gran parte de las funciones le correspondían al superior que tomando Old Parr a eso de las 19:00, otorgo a la dupla de tinterillos un día de permiso pero sin antes invitarlos a una exquisita comida en su morada.
Nunca se había visto a Lucumi vestido de civil, tampoco se había visto nervioso al ver a la que sería el tormento de su vida como militar, la hija del Teniente. Desde entonces aprendió el arte de la mecanografía con dos fines, el primero tratar de echarse al bolsillo al Teniente y el segundo redactar las cartas con su vocabulario lírico pacífico para la hija prohibida.
De un momento a otro los roles se iban cambiando, el real redactor de cartas oficiales y formales se convirtió en el mensajero del nuevo redactor, Lucumi, ahora solo se la pasaba delirando por esperar una respuesta. Mariana, en un principio rechazaba todo mensaje emitido, pero desde que empezó a leer sus cartas se enamoro. Entre la oscuridad del jardín, el mensajero tenía un silbido que lo identificaba, con tres tonos agudos, salía ella de la casa fiscal a recibir el sobre, devolviendo en una bolsa de papel dulces, chocolates, raspa de arroz o sobras de comida y uno que otro poema, de lo que llegaba a Lucumi solo el poema, con eso llenaba barriga y corazón.
En menos de quince días la hija menor del Teniente, la misma hermana de Mariana, celebraba el segundo sacramento de la iglesia católica, a lo que requerían meseros para el festín. El único mesero negro con bata blanca era Lucumi, blanco por fuera, negro por dentro, la injusticia de la vida, era más blanco por dentro que el mismísimo color de su dentadura; repartía copas hasta los guardias con el fin de vaciar la bandeja e ingresar a la casa en búsqueda de su negra dorada blanca, con señas envueltas en gestos comunicaba que la esperaba detrás de la casa para demostrarle que un esclavo podía amar con cadenas de pasión, Mariana temerosa corrió con la adrenalina que le traspasaba la sangre a su corazón a una parte de la cual no hay descripción.
De las reglas penalizadas en el ejército, una de la más importantes es siempre llevar consigo responsable y cuidadosamente el arma de combate con su respectiva munición, tanto así que un simple descuido de la misma ocasiona una condena militar carcelable. El Teniente con su orgullo más tragos encima, extrañó la presencia del Whisky, por consiguiente se dirigió a la cocina en búsqueda de la persona encargada del reparto, pero al no percatar la presencia, observa la bandeja con las copas llenas, al levantar la bandeja encuentra una carta imprenta dirigida a su hija Mariana, la cual relataba detalle a detalle la historia de amor de su hija con un raso. La bandeja se convirtió en una descuidada arma.
A las dos de la madrugada el Teniente preparo una improvisada corte penal militar en plena pista de entrenamiento, Lucumi confesó por el bien de ellos dos las pinceladas y pormenores del inocente delito, así como su cómplice que a partir de la fecha entregó la oficina con todas sus garantías. En el primer vuelo a la zona roja de Tame situada en la temible Arauca, lugar donde la primera noche dieron la siguiente advertencia: - Aquí se duerme con un ojo abierto y el otro cerrado. A lo lejos se escuchaban ráfagas y no de las teclas de la máquina de escribir. Mariana contó con más suerte, fue enviada a iniciar sus estudios universitarios a los Estados Unidos. Desde entonces en el árbol situado en la casa fiscal del Teniente, existe un tallado en el tronco que titula: “Enséñame a ver la vida sin régimen, y no como tú me lo ordenas”.
Dedicado a: Nelcy Ramírez Castro. Mita, eres una gran mujer en toda la extensión de la palabra, en todo el tamaño de tu cuerpo, vales más de lo que pesas por lo que te admiro ya que tienes contigo tres minas de oro puro. Siempre recordare tu carcajada que resuena como un eco interminable en mi mente en los momentos de aburrimiento. Gorda bella, verde y querida, te quiero desde el primer momento en que te vi con mochila arhuaca llena de recuerdos y sueños. Que Jehová siga iluminando tu arquitectónica existencia.

31 de marzo de 2011

EL ROBAGALLINAS

Cierta mañana al levantarme osadamente asustado no podía creer lo que mis oídos escuchaban a los cuatro vientos de mi barrio y otros barrios aledaños, la voz de doña mi mamá anunciado a los habitantes de la comunidad la venta de mute, sancocho de gallina, carne asada más pepitoria con el fin de recaudar fondos para los adornos navideños de la cuadra, aproximadamente a las siete de la mañana; dicha alocución por medio de las bocinas o parlantes ubicados en los postes de luz en cada cuadra, manzana y redomas de la junta de acción comunal del barrio, ¡No lo podía creer¡ hasta tal momento, escondí mi cabeza debajo de la almohada tratando de pensar que era solo una pesadilla pero quería de nuevo verificar si era el tono o el color de voz de doña mi mamá quien, y vaya sorpresa, era la locutora. Como era común la alarma que me despertaba hasta ese día era la vieja lavadora haceb color hueso que no solo lavaba, su motor sonaba peor que una licuadora, para rematar no era estática; era bailable, se movía desde el lavadero hasta casi la puerta de mi cuarto, alertando que eran las seis de la mañana, pero ese domingo la alarma fue un dardo que me marco cierta parte de la vida en comunidad, la mujer que me trajo al mundo aprovecho la cuña publicitaria y el altavoz para anunciar a su segundo hijo la siguiente alarma matutina: ¡Diego son las siete pasaditas, levántese a desayunar…
Desde entonces perdí la poca vergüenza que me quedaba y ahora contare de donde tal vez se pudo sacar las gallinas del sancocho para los eventos especiales.
No podía dejar de escribir algunos de mis pasatiempos en la niñez, con sueños de volar aunque sea con cometas, jugar con maras, trompo, la lleva y las escondidas sin límites ni fronteras, donde el mundo no era de nadie y todo era gratis hasta altas horas de la noche en la inolvidable cancha, pues al no escuchar el tercer llamado desde la casa para irme a dormir, era correteado por mi papá que con chancleta en mano no me dejaba opción alguna si no meterme debajo de la cama, trinchera adecuada pues él no se podía agachar gracias a su barriga.
Hacia parte de una banda completamente masculina que se dedicaba al hurto calificado de bromas, aventuras con llantos de risas, donde un combo de mocosos, patirrajados y cara sucias, recorríamos calle arriba, calle abajo explorando los días en diamante en bruto que nos arrojaba la gran mina que fue la calle.
Cada persona de un colectivo o grupo tiene unas características o habilidades que lo hacen diferentes a los demás, en mi caso siempre fui una especie de Robín Hood, sin capa ni espada, solo con unos zapatos converse de tela, un conjunto de camisa y pantaloneta que me quedaban ya salta charcos por aquello del crecimiento. En esos tiempos algunas de las victimas de nuestras travesías eran un viejo colonial restaurante, las cosechas de piñas en Lebrija y los improvisados galpones de los vecinos.
La fuente de los deseos ubicada en el restaurante, el cual me reservo el nombre por seguridad (pues quizá si algún día ingreso a él, cuando me pasen la factura me cobran todas las moneditas que ultraje) pero ustedes calcularan cual es por ser el único con pozo, donde los creyentes turistas lanzaban monedas tal vez pidiendo un deseo, como el que la cuenta del almuerzo no fuera costosa, el Hood criollo esperando la distracción y el espaldarazo  de los meseros, con un movimiento felino corría hasta la fuente, se sumergía sostenido de las piernas por Junior su cómplice, por si acaso se iba al fondo de la fuente, utilizaba las manos como especie de atarraya submarina para recoger  cual fuera tesoro en el fondo, cuando de repente mojado el torso superior, salía sin respiración pero con las monedas de mayor denominación en sus manos, empapado las guardaba en las medias y pendiente abajo se desplazaban corriendo con el peso que hace el agua y las monedas, perseguidos por un grupo de furiosos meseros que perdíamos al doblar la esquina. En la tienda de doña Aura cambiábamos las caras y sellos de los metales por suficientes yogures y tato´s para llenar las panzas de todos quienes se nos acercaban.
Con barrigas llenas nos entusiasmábamos por realizar algo con más atrevimiento, un asalto que no solo nos llenara el hambre si no los cajones de mercado de casi todos en el barrio; el cerebro con orejas del grupo llamado Walter, ideó hacer un asalto a mano con costal de fique en las colinas que unen a Girón con la capital piñera de Colombia. Sin conocer las consecuencias, tomamos rumbo fijo por barrio arriba con más de siete integrantes quienes llevaban consigo permiso denegado de la casa. Al caminar más de media hora por trocha seca, inventábamos atajos, que en vez de reducir camino nos desubicaba, algunos aún no tenían control de esfínteres y escondidos detrás de arbustos utilizaban hojas grandes, verdes pero esponjosas de los arboles con troncos más gruesos. Al escuchar al guía gritar con entonación de gallos en la garganta: - Llegamos! La emoción era asaltante, campos abiertos, sin cerca alguna y a la vista solo se podía contemplar un mar tropical de piñas. Si las piñas hubiesen valido lingotes de oro, hubiésemos sido dulcemente millonarios esa tarde; arrancando el tallo de la raíz quitábamos las piñas con las manos cortadas y picadas por la cascara cortopunzante del codiciado fruto, momentos más tarde con el costal lleno nos avisaba que era hora de regreso; labios reventados por el sabor agridulce, emanaba sangre que era secada por nuestras camisas, tarea de desmanchar para nuestras madres, de la nada se escucho el ruido de un automotor que nos hizo acurrucarnos en la tierra que nos camuflaba entre las líneas de las ordenadas cosechas, cuando la supervisión paso corrimos de vuelta a los atajos para que nos regresaran victoriosos al barrio. Entre cantos, silbidos y gritos, para que las niñas bonitas de las cuadras salieran por las ventanas y puertas a recibirnos, el saco de fique en hombros era expuesto ante los vecinos, a lo que con solidaridad este humilde Hood otorgaba parte de lo que le correspondía al baúl del mercado de la casa, a propios y a extraños. Al anochecer nos reuníamos de nuevo adoloridos no por el esfuerzo físico que exigió la travesía piñera, si no por la reprendida golpiza posterior que nos proporcionaron nuestros padres por ser delatados supuestamente robando lo ajeno.
La mejor salida era volver a entrar al juego, la noche siempre jugó a favor de los días inolvidables de la niñez, pero para quien no jugó mucho a favor fue a uno de mis mejores amigos de tetero, colada y bienestarina, él en cierta parte era  como la noche, de color medio oscuro, y por otra parte era el más miedoso del grupo, Buñuelo, su alias se debía a su forma redonda cuando estaba de meses. Viendo que el negocio no daba muchos frutos porque entre más vacas menos leche, opte por convencer al Buñuelo para que fuera el Chompiras cómplice del omnívoro plan, para que la ganancia solo fuera dividida como correspondía, un 75% para mí y el resto para licitaciones. El campo estaba despejado, la hora nocturna marcaba el reloj, en lo alto de las ramas estaba el producto, la escalera humana era el trabajo de mi cómplice. Sin más preámbulo nos dirigimos al corral ubicado al frente de la tienda de don Bruno, caminando sin hacer ningún tipo de ruido, llegamos como gavilanes al punto, como habíamos pactado me subí gracias a el escalón improvisado por mi ayudante, trepe el tronco, con sutileza movía las ramas y no veía a la coloradita que tanto me había gustado cuando comía maíz, inesperadamente las escandalosas iniciaron a cloquear con tanto ruido que cuando mire abajo Buñuelo ya no estaba, escapó pues en la casa no había orinado; sin chance alguna la vi gordita y jugosa, salte de una rama a otra y con malicia indígena la atrape sujetándola de las alas, al fondo se prendió el bombillo de la casa sin más escapatoria salte al suelo y salí corriendo con la gallina aleteando con el caldo doña gallina que me había encargado doña mi mamá para el sancocho del día especial.
Dedicado a: Don Julio, señora Zerpa y Mafe. Pequeños momentos solo bastan para conocer grandes personas, no importa el origen, el acento o nacionalidad, todos somos una familia. Una tarde alcanzo para ganarse mi cariño, admiración y respeto.  Cuenten conmigo pa´ las que sea, nos vemos en Bucara o en las islas Morrocoy. Estén con Dios que El esta siempre con nosotros.

25 de marzo de 2011

Sin su hábito

El arrepentimiento fue instantáneo, ya el hombre lo había logrado, sin darse cuenta en el baile, el había accedido carnalmente sin que su embriagada reacción reaccionara.
Ya era de madrugada, un maremoto de lagrimas finiquitaron la falta de experiencia en un mundo el cual no era como su habita normal. Sentada sobre un sillón de tela plástica con sus piernas pegadas como si fuera solo una, una noche basto para cometer su error. Con palma de su mano empuñada en su cien más el otro brazo cruzado de izquierda a derecha en la parte baja de su vientre, lamentaba a gritos culposos por dentro la pérdida de su celibato tesoro. El ruido era perverso, sobrepasaba los decibeles sonoros como cuando se despierta a una pequeña criatura con voladores y estruendos de su angelical cuna. Acostumbrada a escuchar los silbidos naturales de los campos que rodeaban el convento lleno de silencio prolongado por rezos y rosarios de sus iguales y superiores. Ahora encerrada en una cabaña dentro de una demoniaca casa, su corazón palpitaba al ritmo desenfrenado de música negra para sus oídos, con voces altas, crueles y graves haciéndola tapar sus oídos evitando satanizar su santo pensamiento. Las paredes del cuarto del sillón en forma de L, estaba enmarcado por dos pequeñas puertas con ranuras horizontales y pestañas declinadas que se abrían y cerraban al estilo oeste que iniciaban a la altura de las rodillas humanas hacia arriba, dejando un espacio inferior adecuado para los voyeristas que pasaban dirección al baño. Sobre la mesa pegada al suelo por oxidadas tuercas en el centro del cuarto, una botella de un trago color miel y pirata sabor, acompañado por una cubeta llena de cubos derretidos de hielo, copas blancas pequeñas que contenías gotas del ya consumido licor, con botella personal de bebida negra conocida para combinar y granos inflamados de maíz que rodeaban la camisa arrojada por su primer hombre, un bolso y su pantalón.
Fue demasiado tarde para decir la verdad, su nombre Inés y su monja vocación, su primera aventura y no por amor.
Antes que cayera el sol, se comunicó para datar la hora y el lugar en una zona donde todo no es color de rosa, pero nunca pensó que sería la llamada con el precio que nunca pagaría en su vida.
No tenia aparato telefónico pero si la gallardía de apuntar en un papel el nombre y teléfono del hombre que no sabía sus antecedentes pero la hizo estremecer. Con licencia otorgada por su Sor superior, tenía una semana para cruzar el mediterráneo desde el país flamenco hasta el continente que se presto para verla parir, así se quitó el hábito y se vistió de mundana. Todo inicio en la mañana al encajar miradas, desencadenando unas atrevidas sonrisas, con rodeos de arriba a abajo calificando las disimuladas curvas por su forma conservada de actuar, dando un giro inesperado y crucial para el contacto personal, le dijo “Hola” con y sin palabras a su lamento por el resto de su vivir. 
Dedicado a: Familia Gómez Ríos. Casi dos décadas en la que nos hemos visto crecer como personas y familia, les doy a cada integrante de esta unida familia mil gracias por hacerme sentir como en casa, dejarme cruzar la puerta y la frontera. Dios los bendiga en cada acción de sus vidas.

9 de marzo de 2011

POLI & TICA

Alrededor de una llamarada en medio de la escasa claridad de la luna, los grandes filósofos griegos relataron a sus discípulos el génesis del ejercicio del poder en la tierra. Cuentan que un día la Justica madre mundana murió al parir dos seres de discrepa raza, ideología y color, sin orientación ninguna crecieron, su padre adoptivo Corrupción, las bautizó basándose en los principios de la viuda Ética que sin reflexión alguna lamentaba el viaje al infinito de su inseparable eslabón Moral.  El primer engendro entre la pobreza, el crimen y la violación de los derechos e izquierdos rincones de la miseria que habitaban en la sociedad, fue bautizado Poli, por tratarse de una hija de la ciudad. La segunda sin medida alguna se refugiaba sin ningún temor en los hogares y lazos familiares donde fue desterrada por acabar con matrimonios y relaciones de padres, posteriormente se inserto en escuelas robando valores humanos y humanas esperanzas de niños, cansado de destruir espacios sociales creó una red enorme para lanzarse al mercado más competitivo: La sociedad, dejando desolación, incertidumbre, desconfianza por los malos manejos y falsas promesas, su nombre titulaba Tica.
El palacio terrenal gobernado estaba por la mediocridad, los proyectos, sueños enmarcados por las necesidades humanas marchaban a los archivos investigativos por tajadas de remesas y licitaciones debido al abuso del poder, lucrados por los impuestos que mes a mes consignaban en una caja de pandora sellada por quien más oratoria de persuadir argumentaba. Las nubes ya no eran blancas, el mundo a escala de gris estaba, escasa gama de colores peor aún la pobreza en olores. Dos crisis afrontaban cruzadas en espiral, una económica, la otra afectiva, el dinero paso a ser el padre de familia mientras el afecto se media por el dinero. Partidos, partidos levantaban sus banderas unicolores con truenos de propagandas en volantes, pasacalles, afiches que causaban contaminación visual y prometían saciar el hambre de construir educada la sociedad, mas por un plato de hueso sin carne muchos se dejaban llevar a cambio de una conciencia que llenaba la barriga un día pero dejaba la razón sin opción 1460 amaneceres sin salida.
Entre tanto Poli caía a los más profundos rincones de sus ludopáticos vicios, con harapos se vestía, hija prodiga de madre justa, era sedada por programas de ayuda inmediata pero devuelta a la calle sin ser rehabilitada. Tica complemento siamés de su hermana, destruía y mataba sin quitar la vida los somnolientos pocos esperanzados hijos desterrados, dejando huérfana a la mitológica Juventud que sin recurso se amparaba en la más tecnológica  opción.
En un espacio remoto como la pequeña Israel, se levantaba un puente grande como el Edén, a viva y baja voz resonaba como las campanas cuando llega un pastor, la única salida en una mágica combinación entre la espiritualidad para combatir el mal.
Como una luz en la oscuridad, un rayo concreto de afinidad, no se trató de un ladrón de corbata o un cavernícola más, sino un puente humano que buscaba unir y afianzar no la odisea de Homero, sino a las dos partes hermanas huérfanas extraviadas con el fin de asegurar un futuro con democracia por adelantar. Sin lanzas ni flechas contaba, muchedumbres no se amontonaban, pues siempre el nuevo héroe de la sociedad tuvo presente que era mejor la calidad que la cantidad, respetando la constitución alineado a la lealtad, con una mano levantaba juró, con la otra aferrado a la biblia, el gran compromiso que le impuso Dios su patrocinador y asesor, escalar un primer Edil peldaño y así pintar con mil colores un mundo a blanco y negro, reconquistó el buen ejercicio del poder y restauró la hermandad entre Poli & Tica, una trayectoria lo espero al lado de sus dos nuevas estratégicas alianzas: PoliTica.
El fuego quedo convertido en cenizas, la llamarada se consumió, los discípulos en piedras meditaban los proféticos cegados ojos de sus maestros que veían un más allá.
Dedicado a: Elizabeth Tapias Arenas. En la tierra del barro y oro, mi paisana que recorre las calles de piedra y cal, cruzando las Nieves por los puentes llenos de añejas historias para contar, bajo la luz nocturna de la Rosita, bohemios personajes de esquina a esquina son testigos fieles de tu parto y crecimiento que te convierten en una hija más de un mítico pueblo colonial.
No nací allí pero uno es de donde se hace y no donde se nace, por eso soy Gironés ese es un orgullo.

4 de marzo de 2011

DESDE EL BAÑO

Muchos de ustedes me preguntan acerca de mis ideas, textos, mi estilo de escribir, lo que va detrás de los párrafos del blog, hasta el espacio de producción donde elaboro a diario todo lo anterior.
Detrás de todo esto no sólo va el jugar con vocales y consonantes para divertirse con las palabras que hacen parte de las frases, las frases que forman párrafos y así agregado un tanto de coherencia sucesiva hasta llegar al título. Existe un gran equipo de trabajo desde el diseño, lluvia de ideas, publicidad, montaje, corrección gramatical, géneros y coherencia textual, no solo un recurso humano si no personajes que se prestan sin ningún interés por la divertida social causa de entretener y culturizar siquiera un momento su mente.
Ex compañeros de aulas y docentes al igual me indagan como generar el proceso lecto-escritor a los suyos, la respuesta es sencilla: “no tengo la menor idea”, pero seguro que pagando más de un millón de pesos al semestre o imponiendo libros para leer como: Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, Crónica de una muerte anunciada, el principito, platero y yo, libros de mitología griega, entre otros, no garantiza que dicho proceso avance. Aunque no soy partidario de las estadísticas, voy a hacer la excepción para soportar lo anterior, en el 2008 leí aproximadamente 27 libros, un promedio de 2 libros por mes, ese mismo año escribí solo 3 textos, mientras que en el 2010 leí una cifra inferior a 8 libros y escribí más de 15 textos. Los números no cuentan las letras como pueden ver en el anterior caso, siendo alineado a los promedios estadísticos, seria proporcional que entre más lea más escriba, pero en mi caso no es así, eso dejó una respuesta clara en el proceso lecto-escritor. A lo que si me  atrevo con autoridad del caso es a proporcionarles unos requisitos que hacen parte de mi faceta como escritor, pienso que mejoraría y fomentaría este hábito para los inquietantes y temerosos por escribir.  El primer requisito, tener un interés real de lo que se quiere plasmar, segundo, una autonomía para despejar la mente de los obstáculos al hacer el intento, tercero, decisión inmediata por tomar un lápiz con hoja, cuarto, hacer de esta disciplina una cultura, y quinto, tener un espacio físico y mental de producción.
Como se que no es la idea principal de este texto dar pautas o recomendaciones para auto superarse, tampoco quiero desviarme de la macro estructura, al igual no quiero que lean líneas parecidas a “Técnicas americanas de lectura”, personalmente me dan aburrimiento, voy a cortar estos requisitos hasta este párrafo, pues nos veremos próximamente dando unas pequeñas charlas desglosando los cuatro puntos y otros.
Para enmarcar y reflexionar acerca del quinto punto que indica el párrafo introductivo, a continuación la explicación.
Existe un lugar favorito en mi vida personal,  un lugar en donde mi mente se va por medio del agua, un lugar calmo, sereno y tranquilo, no es un escritorio o una sala de estudio, como muchos creen, tampoco mi cuarto pues no me he acostumbrado a él, es un oráculo redondo y blanco, donde me siento para generar el placer no sólo fisiológico de una necesidad sino el placer de pensar y estar un momento consigo mismo a solas, el baño.
Cuando me postro en mi trono de la sabiduría, en posición fecal en la cual el ángulo de mis piernas dobladas es noventa grados, mis pantalones e interior caen arrugados sobre mis pies, mis codos apoyados entre los muslos y las rodillas, dejando los antebrazos direccionar hacia el frente, donde cruzados los dedos recorren pensamientos, la columna se inclina paralela a los brazos, y mi mirada persigue a una manada en hilera de comunicativas y trabajadoras hormigas recorriendo la baldosa blanca pegada en el piso y la pared, de costumbre algunas de ellas se salen o se desvían del resto, con un soplo las trato de incorporar al combo para que no se pierdan de su pelotón, al no ser útil el torrente aire, giro a la derecha mi tronco superior, esfuerzo mi mano derecha para abrir la llave del agua del lavamanos (¿Por qué creen que es mi trono? los accesorios son “Corona”), mojo y empapo las puntas de mis dedos para rociar a las evadidas y remisas hormigas con el fin de despertarlas, ubicarlas y decirles: No se salgan de la hilera, que me distraen!!! Al oír la petición todas en turba se esconden en huequitos o cuevas ubicadas en el pliegue del piso con la pared.
Ese es mi baño o mejor mi oráculo, el espacio de 3x2 metros, separado de la ducha por una división acrílica azul, una pieza de cerámica para ubicar las toallas, un espejo borroso con una fisura en forma de montaña que atraviesa los tres metros del lugar, un lavamanos blanco con llave negra y manilla transparente, soportado por un tubo de codo gris adherido a la pared, una papelera y no de reciclaje, escaparate de tubitos blancos para los cepillos, sencillo como este mundo es mi baño. Lugar que se abre empujando una puerta de madera, que madera para cortar la que hay en él. Siempre cuando me dirijo al baño, abro la puerta, se baja el telón, de frente un rollo de papel blanco, me siento como si estuviera en un lugar muy apartado del mundo, donde soy yo y mí otro yo, tanto es así que realizo tertulias, conversatorios, conferencias, ruedas de prensa, donde mentes y voces imaginarias salen de la nada, hasta creo que soy el  jugador y director técnico de la selección Colombia, marcando las tácticas del equipo en dos baldosas del piso, una son los rivales y la otra los míos, el cargo que más me ha desagradado es el de presidente de la nación, pues siempre la cago cuando me colocan la banda presidencial.
No solo sale agua para ducharme el cuerpo estando en la ducha del baño, de la nada, del todo, salen lluvias de ideas, imaginaciones y creaciones que a lo largo de la vida unas escribo para compartir, otras hago caso omiso, y otras vivo a diario con la fortuna de meditar en mi gran oráculo. Siempre hay que tener un espacio mínimo para sentar cabeza de todo lo enorme y gigantesco que hay afuera en el universo, ese conducto regular se reduce a la parte de la casa donde nadie te molesta, no hay contaminación visual y auditiva,  mucho menos abren la puerta para distraerte.
Si eres homo sapiens en el baño, la huella o registró que lo constata, es la marca redonda rojiza que dejó la presión de tus codos entre los muslos y las rodillas. Si dejas la marca bienvenido al club, de lo contrario piensa y escribe.
Dedicado a: Davo D´avila Arce. En el místico mundo de la mente, existen continentes donde las letras maravillosas gobiernan utópicos libros, usted es un soberano líder de pluma y papiro que con imaginación más redacción convierte las monotonías de la vida en poemas que declaran la independencia creativa. No me olvido aún de su tanda de poemas, las noches de Lubita consentida colgada del cielo al lado de Mafe pero con Junior tú papá. Muxas grazias viejo men.

27 de febrero de 2011

CON UN PIE EN CADA LADO DE LA LÍNEA

“Pensó escribir una historia de amor,  pero nunca donde él fuera el protagonista”.1
En cada pasillo de la antigua Roma, los soldados con faldas vino tinto, sandalias con tiras de cuero más arriba de sus tobillos, pecheras de cobre al igual que sus cascos con una lanza en la coronilla, un escudo tallado por manos de metalúrgicos improvisados desde talleres arrinconados, lanzas y espadas como armas, marcaban con avisos las casas donde habitaban jóvenes no prometidos, orden que impuso el emperador tras ultrajar las costumbres y la cultura griega.
Con alforja en mano llena de pan de los trigales dorados de los campos fértiles, revuelta por quizás cuajada de los graneros para que fuera acompañada por chocolate, Aureliano se dirigió a casa de la mujer que tanto había soñado. Con indumentaria y alpargatas romanas, subió al carruaje que lo llevaba al destino pero que nunca lo dejó como había iniciado la historia. Con inesperada emoción y ningún otra sensación, doblo la última esquina a la izquierda, a más de veinte metros vio a el padre de la casa, una figura sentada a la que le sobresalía su bigote carismático, mientras más se acercaba su sonrisa aumentaba, de repente tiempo sin verlo lo acobijo, con un abrazo cálido y fuerte lo recibió, al lado de la puerta de la casa  estaba pegado el anuncio y adentro moraba su princesa. Con licencia otorgada, al colocar el primer pie en la casa, su mirada se detuvo en las escaleras ubicadas frente a la puerta grande, inevitable destino del día, sentada sobre un peldaño de cerámica egipcia, apoyando sus codos al piso, vestida con tela y chaleco largo color agua marina que le hacía juego con sus sandalias que le dejaban al desnudo sus dedos, levanto su mirada y el la levanto al cielo.
Un abrazo fuerte basto para que a mil por hora las palabras se frenaran, la felicidad y amistad jugó un rol importante. Con grito por la llegada del visitante, Latifa aviso a su ejemplar madre la presencia del esperado. Sentado cerca a un cuadro parisino, después de entregar el presente, vio que de la nada salió el sol personificado, un sol que tenía los rayos y el esplendor en cabellos rizos, un sol que no sale por el oriente ni se esconde por el occidente, por sus tierna timidez sale y se oculta detrás de sonrisas. Aureliano como de costumbre intentaba jugar con el sol personificado, pues el sol le brillaba y no le daba calor, solo luz. En la espera, Latifa se acerco a la visita, sentado en la  poltrona solo contemplo a una mujer que desde hace mucho conoció. – Vamos a caminar. Propuso Latifa, a lo que acepto, el verbo se ejecuto. Idea que naturalmente es ejercida pero en las calles romanas para ellos podría ser arma de doble filo. Sin nada más que decir, dos sombras los acompañaban, en las Ruas romanas, de repente como plan de niños sin rumbo fijo, una crema helada era el objetivo. Cuando se dirigían a una enorme tienda, con gran carpa, un mercado comercial, sus cuestiones, labores y preocupaciones apuntaban intercambiando papiros que hace rato no actualizaban, más allá de todo eso iba inmersa una gran alegría dentro del alma de Aureliano, que se notó a la hora de chorrear la crema helada de café importado de la India y vainilla dulce en su túnica, ni hasta mil papeles para limpiar, ni hasta clases de etiqueta y glamour griego podrían ayudar la manera nerviosa pero inocente de ingerir la crema. Entre sonrisas, pasos y miradas a los accesorios artesanales de la gran tienda, suposiciones se hacían acerca de las cosas que estaban expuestas detrás de las vitrinas, cual le gustaba a quien, cual le lucia y cual salía con su gusto por calzar tacones altos. Para ellos dos esa tarde recobraba vida, pues tras agitados días, esa tarde era distinta, desnudando la franqueza, salían de un túnel sin salida.
Con manchas de la crema, Aureliano precisaba limpiar su ingenua cursilería, sin agua en los estanques para mojar sus manos, agarro con delicadeza el brazo de Latifa, la llevó a una fuente de sabiduría universal, donde había agua potable para desmanchar y ningún soldado romano los podía vigilar. Recordaron momentos cortos e inolvidables, época de antaño insuperable.  – Siempre me pregunto, ¿dónde hubiera dejado el temor a un lado? ¿Qué hubiera pasado con nosotros años atrás? Afirmó el sexo débil.
Preguntas sin respuestas, surgían de una torre. De repente las preguntas se responden con preguntas, dejando las respuestas en vano, suponiendo que el pasado es un tiempo que si se recuerda se vive dos veces. La tarde para ellos dos era suprema a la del resto del mundo, con poder desde la altura, observaban la arquitectura de la civilizada Roma, a miles de leguas alcanzaban a mirar la torre Pisa, con anhelo de Aureliano de escalar y contemplar la civilización desde el nivel más alto de la población. Exponiendo todos sus sensaciones, retomaron la idea de caminar para saber cuál sería la siguiente parada de la Rua.
El sol descendía a lo lejos, el ocaso traía las notas más lindas de la voz de Latifa, el receptor de esta bella melodía, moría a diario por escuchar sus palabras, Aureliano desde niño aprendió a escuchar antes que mamar de la teta de su mamá, así como Rómulo y Remo de su admirada criada. El atardecer humano les ofreció observar  las acrobacias que ofrecían un grupo de bufones, gimnastas y artistas de las artes de la sincronización del baile. Típico de la cultura romana, el ejercicio y la preparación física expuesta como tributo al templo del alma, el cuerpo. Se abrió el telón para aquellos que gustaran de este arte. Amantes de la ciencia y críticos por excelencia, se ubicaron en primera fila, bebieron el líquido más preciado, primero para regular el dulce y segundo por rociar sus labios sedientos. Del acto artístico se regaron plumas por doquier, sorprendiendo a los dos espectadores, que con el recorrer de los minutos no esperaron ni el aplauso para marcharse y caminar por los alrededores del gran coliseo romano.
El coliseo inmenso e histórico, sus arenas más llenas de derrotas y sufrimientos que victorias, tenía las puertas cerradas pues las batallas campales de gladiadores con leones eran los domingos, se convertía en mítico testigo del día XII del II mes del calendario impuesto por Augusto el emperador. Sentada sobre una muralla aledaña al coliseo, Latifa fue víctima de un ataque de sorpresivas hormigas, ya que en tierras con matas ellas son las dueñas del territorio, aprovechando Aureliano rozo con las yemas de sus dedos la parte rojiza por las picaduras, quizás el ordeno buscar un dulce néctar y las hormigas encontraron yacimientos de dicho.
Las verdaderas historias de amor se conservan porque las parejas sienten, piensan y manifiestan dulcemente con miradas, el gesticular sobra en el acto de poder decir una frase amorosa con un efusivo beso. Desnudar, quitar botón por botón todo lo que sentían, fue algo inmaculado. Una sensación de libertad y expresión los abordo, el resto de la civilización e imperios fue tema de olvido. La amistad de estos dos se convirtió en un momento de verdadero amor, fueron amigos por años, eso bien lo entendían, el destino confesaba lo que sentían hace tiempo, la voz le temblaba a Aureliano, no sabía si correr o quedarse quieto, el tiempo los esperaba, la tarde los contemplaba, las caricias insertadas por dulces palabras flotaban en una atmosfera divina, ese día como nunca otro se declaro un sentimiento transparentemente mutuo.
Antes que saliera la luna, Latifa trazo una línea imaginaria, que al cruzarla unía dos corazones atados por un nudo de besos que sellaba el sentimiento de ellos. Aureliano, caballero por naturaleza, trataba de hacerse el ingenuo al tema, con esa línea metafórica, su corazón lo impulsaba a tomarla a besos, pero su conciencia sabía que las consecuencias de esa causa serian batallas por vencer, esta vez su corazón pudo más, sin avisar probo los labios de Latifa, cuando abrió los ojos, todo no era igual, la vio convertida en una bonita romana, llena de sueños y sedienta de lograrlos. De inmediato el lugar fue sagrado, niños romanos salieron a entrenar a las afueras del coliseo, como era debido ellos dos no podían ser vistos, pues la clandestinidad era su único refugio. – Quiero ir a un lugar alto, deseo Latifa. Sin opción alguna caminaron por  un sendero lleno de pinos ubicado al oriente del coliseo.
La línea imaginaria se cruzó, una línea originada por una causa sentimental pura, con consecuencias no imaginadas, una línea que en un lado contenía sentimientos y en el otro convicciones, en un lado de la línea se despejaban felicidades, en el otro lado se cruzaban cables, una línea delgada al cruzar pero gruesa para saltar, esa línea Latifa y Aureliano la imaginaron, la trazaron, la cruzaron y por el resto de la vida nunca regresaron. En un lado de la línea existía la libertad, en el otro lado la clandestinidad. La gran Roma tenía reglas  impuestas por viejas guardias que concentraban por tradición de la sociedad, sabían muy bien que ahora el tiempo, la ley y la paciencia eran aliados de sus sentimientos.
Desde esa tarde los besos se convirtieron en las nuevas palabras de cariño, abrazos en nuevas sonrisas, recordando su niñez en los pinos, Latifa sonreía como nunca, demostró su lado tierno y consentido, con besos se rieron e ilusionaron. Llegó la noche, con ella se apresuró la llegada al templo. Antes de marcharse, Latifa se inclinó sobre un borde, y dijo: - Ahora estoy en un lugar alto. Aureliano inferior  en ubicación inclinó su cabeza al cielo y la vio, un farol decoraba un pasillo lleno de aromas de flores en zonas de campo, vieron, vivieron y  sintieron el beso inaugurado por una mejilla, seguido de una caricia por la frente de ella, dirigido tiernamente a la otra mejilla, con nariz fría por la emoción y concluido en la boca, tan apasionado que quedó escrito en las ruinas históricas de la gran Roma.
Noche con toque de queda, ninguna pareja podía ser vista, de lo contrario el emperador ejecutaba castigos letales a los infractores, por lo tanto un carruaje fue abordado por ellos para llegar como si nada. En el carruaje las manos entrelazadas, de su bolsa sacó una pluma labial para pintar su boca, pero Aureliano tenía un borrador en sus labios, acompañados con euforia marcaban un hito importante de sus historias.
A los XIII días de la histórica fecha Aureliano fue emboscado, preso y expuesto en la plaza principal de la ciudad por soldados alineados al emperador, leyeron sus delitos por violación a las leyes y al toque de queda, por no confesar quien era la acompañante y cómplice. San Valentín de Génova, fiel y piadoso sacerdote, antes que fuera ejecutado por un verdugo inédito, subió a las tablas, le dio una bendición con su mano derecha,  le entrego un blanco papel en el cual estaba plasmado un beso con tinta roja y un mensaje: “Para Aureliano, con el amor que habita en mi corazón. Latifa”.
Antes de suceder, Aureliano sonrió, se sintió orgulloso de Latifa y espero verla más allá, en la eternidad de Dios todopoderoso para vivir una vida sin clandestinidad, sin huir a los dos lados de la línea. Nunca restó valor a su gran belleza y cualidades, de esas cualidades y belleza agonizaba enamorado, pero ahora en la horca con las manos vacías estaba, la culpa los cobijo por querer enfrentar al destino. Pero al fin y al cabo cuando cruzaron la línea quedo pendiente algo, mojar el pan en el chocolate.
1 Inédito
Dedicado a: Henry J. Martínez. Su estilo cruel y diplomático me hace ver los momentos de la vida detrás de un escritorio de forma desemejante. Muchos ríen porque somos diferentes, pero nosotros podemos decir: ustedes son iguales. Gracias por su enseñanza, metodología sádica y sabia, no me causa horror, todo lo contrario, me produce carcajadas internas, cada quien y cada loco como usted con su cuento. Espero que no se le exploten los Sparkies, cuando le lleve siempre la contraria. Que mi Dios lo bendiga cuando usted este con o sin corbata. Gracias!

20 de febrero de 2011

Tu novio no me gusta

Tal vez el te dio el primer beso en la boca, pero te di el primer fraternal abrazo, tal vez el te disfrazo la primera frase te amo, pero antes que nacieras te serenateaba y te esperaba, tal vez a tu novio lo pierdas, lo ganes, pero a un hermano no se recupera, tal vez no te lo diga de frente, se que estas palabras obran por mí.
Con la hermana intención e instinto de hombre, esta semana transcurrida en pensamientos y sentimientos, luego de captar siquiera un tema para expresar a este mundo de cuatro paredes redondas un tema para compartir, temas iban, temas venían, criterios los seguían pero fundamentos se escabullían. Fuiste tú la elegida hermana querida a quien con estas cortas palabras espero que lleguen a lo más fondo de tu sabiduría. No soy si no el simple hermano de la mitad, el medio en el sándwich, a quien le cosían los pantalones de nuestro hermano mayor porque la tela aún resistía, a quien las cartillas guardaban porque rayadas y viejas contenían el saber, pues el primer hijo como la ley lo manda (quien pega de primero pega dos veces) y tú la menor, llevas el lado consentido por el resto de la vida. Hoy te expreso abiertamente, pues en privado siempre mi cátedra dirigida a ti, la tapas con tus manos en tus oídos y tu boca gritando: - No escucho soy de palo, tengo orejas de pescado. Hasta tal punto que cuando te digo algo sabes que no es con mi boca, es con mi corazón, pues nunca debes creer en mis palabras, si no en la sinceridad que ellas llevan. Estas próxima a tener tu cédula de ciudadanía, pero para mí siempre serás la culicagada de la casa, la que con berrinches y pucheros alcanzaba lo que quería, la caprichosa que se crio y creció sin que me diera cuenta, pues el tiempo no era proporcional con tu altura, la cédula no mide el nivel de madurez, mucho menos la audaz forma de tomar decisiones, pero si conlleva a tener compromiso para el proyecto de vida.
Escogiste una carrera que llena de orgullo, pues serás quien me saques de dudas y líos, cuando naciste, por tu rapidez e inteligencia, llegaste campeona al ovulo de mamá, ganándole a miles, ganaste tu primera competencia, se que ahora vas a ganar esta carrera.
En la vida hay decisiones que marcan la diferencia, otras que simplemente no alteran nada, con toda la sinceridad del título, más franqueza, jurando con la mano derecha alzada y con la izquierda en la constitución política (así no tenga la constitución política a la mano), declaro que: Tu novio no me gusta.
Así como las mujeres tienen un sexto sentido, por ejemplo cuando doña mi mamá sabe cuando estamos mintiendo, nunca falla, es certera, también los hombres tenemos un instinto que nos indica a simple vista, con olfato goleador, y un oído nítido. Desde el primer momento que lo detecte, calle pues en cuestiones de sentimientos cada quien es independiente y autónomo, no me cuadra, no es compactible, el pasajero se conoce por la maleta, no encaja, le falta el centavo para el peso, etc. Seguramente me querrás cuestionar y hacer un juicio posterior, aplicaras lo que llevas conocido y me sentenciaras a una condena de silencio condicional, pero como hermano y hombre, no puedo callar que a la niña de la casa llegue un supuesto príncipe azul (aún rana, creó que no le has dado el beso para que se convierta jejeje) no en caballo si no en una moto que trastorna hasta a Simón en casa, ten en cuenta que, como dijo Maria Jose Martínez, los príncipes azules se destiñen en la primera lavada, y tu príncipe esta en remojo.
Cierro invitándote a que no sólo me busques para que te ayude con tus trabajos de la universidad, a que no sólo me digas que no pase el cerrojo de la puerta, a que te ceda el pc, cuando estoy redactando y leyendo para que ingreses a el facebook, si no a que consolidemos nuestra hermandad.
Como estrategia, público esto para que cuando lo leas inmediatamente te me acerques, con limonada en vaso, extendamos el tema y te explique las razones en privado, pues acuérdate que a los seres queridos se corrigen en privado y se alaban en público. Búscame, estoy en la habitación 301, más conocida en nuestra familia como la palomera.
Dedicado a: July Duarte Caro. Hermana, muéstrame con práctica la teoría divina que dicta tu corazón, tienes las capacidades y herramientas mucho más que suficientes  para impactar en la sociedad como nunca lo has imaginado, pero no te hagas dependiente de las personas y las cosas. Te amo doctora Duarte.
¿Cómo hago para quedarme con las escrituras del hotel Mamá International? Interesante pero discutible.

12 de febrero de 2011

A petición del Hotel Mamá International

Últimamente la relación empresa-cliente en el titulado hotel, se ha trastornado pese a las comodidades ofrecidas en el portafolio o la carta de presentación de la “pensión”, término que puede ser utilizado pues en los 24 años que este el segundo de los tres clientes V.I.P ha depositado toda su confianza desde la cama cuna hasta la presente palomera, hoy día el servicio a disminuido por la llamadas crisis de los veinte y creó conveniente reclamar siquiera media pensión o adquirir acciones del mencionado.
Dicha crisis se manifiesta cuando en plena fiesta de los veinte a los treinta años, tus invitados se van y te dejan solo en la pista, enfrentándote a nuevas experiencias y problemas sin que nadie te de la mano y te saque a bailar. Ocurre el juego  de preguntas: el que, el cómo y el para, ¿Qué voy a hacer en la vida?, ¿Para donde voy? ¿Cómo solucionare? Tal vez muchos se sientan identificados o algún día estuvieron o estarán en estos zapatos, zapatos incómodos, apretados, con tacones hasta en la punta y una piedrita que te daña el bailado. Todo esto genera un malestar emocional y anímico, que circula las diferentes áreas en la que está dividida la vida, hasta tal punto que te vuelves un resentido social, te quejas porque a los otros les va mejor que a ti, en el caso de las mujeres, suelen ser comparativas con los ademanes que realizan su manada de amigas (comparan estatus, el nivel del prometido,  proceso matrimonial, los gordos del cuerpo, etc.) y suelen deprimirse en cualquier movimiento diario. En los hombres la crisis se ve reflejada en la caída del cabello y barriga.
Desde que a la abuela le dieron Visa y ahora es bisa-abuela (así pudo salir del país) me ingreso como es normal la denominada crisis de la década de los veinte. A muchos de ustedes tal vez este tema le suene como a un tema histórico social similar a la primera guerra mundial, la caída del muro de Berlín, no encontrar la talla o el color indicado de una camisa o zapatos, la crisis emocional por la alopecia, la pérdida continua de partidos de la selección Colombia, el bajo porcentaje agregado al salario mínimo, etc. No es así, esta crisis como su nombre lo indica, alcanzó a tocar la puerta de mi habitación, despertando de un sueño profundo y cómodo a mi corta edad. En bandeja ya no de plata sino de vidrio, cargada por un botones de guantes blancos, chaleco gris, pantalón negro, zapatos lustrados y corbatín, la vida más las directivas del Hotel Mamá International, me enviaron la cuenta parcial de mi hospedaje y servicios.
Iniciando con una ingenuidad crediticia, me quede perplejo cuando el primer cobro de la crisis de los veinte, estaba subrayado con tinta roja (que falta de respeto) diligenciado por data crédito, por el pequeño asunto del adelanto de $ 2.000 que realice hace más de 6 meses con la empresa de telefonía Movistar, y que hasta la fecha sumando intereses, asuntos jurídicos el total alcanza casi los  $ 9.000. Como segundo Ítem, la gerencia del hotel, me entregó un paz y salvo “honoris causa”,  por la culminación de mi carrera académica, dejando claro que parte de sus obligaciones habían culminado y que de ahora en adelante la despertada por la mañana, el baño con agua  mineral, el desayuno nutritivo, el periódico y café en el escritorio, ocupación de mi agenda, lavandería con planchado, call center de mis llamadas, pago de recibos, domicilios, almuerzos a la carta, televisión satelital, internet banda re-ancha, servicio de cuarto, y demás, van a correr por mi cuenta. A un costado de la bandeja, estaba escrita en un papel blanco la palabra responsabilidad, mi deducción fue inmediata, el título que obtuve no tiene el peso que creía tener, pero tengo que hacer que pese mil toneladas. Como no se puede quedar con los brazos cruzados y calentando el sillón, de ahora en adelante el contrato de mi vida, corre por cuenta propia, como en la cultura China, crisis es igual a oportunidad, alzo una bandera de auto superación para ganarle a esta lucha, en pro de todos mis contemporáneos que están pasando por las mismas.
Como regalo en la bandeja, el Hotel Mamá International, me envió una purga natural camuflada con una petición particular, - Ordene la pieza de tigrillo y mire la nueva controversial ley en Malawi.
Dedicado a: El Hotel Mamá International, gracias por sus servicios todos estos años, espero no encontrar un día mis cosas afuera en la calle, porque de lo contrario… Los niños buscan su hogar. Dios los bendiga.

4 de febrero de 2011

QUE PEREZA QUE A UNO LO ENTIERREN UN DOMINGO

Los toreros salen del ruedo en hombros por la puerta grande cuando su faena es magistral, asesinan a los toros con baletas, cortan orejas con trajes licrados, saludan a los cómplices en las graderías con un estilo peculiar que a mi imaginación creo que el sombrero deja un plumero en cada olé al engañar con el capote, el cuerpo del inofensivo toro sale arrastrado halado por unos caballos el séptimo día de la semana.
Estando trotando un domingo a la mañana sobre una avenida muy transcurrida de mi ciudad, con temperatura cálida más sol ideal para el bronceado cachaco (manga de la camisa para abajo tez camarón y manga hacia arriba blanco hueso) pues el sol es gratis y saludable en la mañana (en la tarde cuesta una quemada) como hacer deporte en jornada dominical. Observe un carro fúnebre con ataúd a bordo, decorado por una corona de flores y una cinta en diagonal morada que llevaba el nombre del turista en escarcha dorada, perseguido por carros, motos y buses con personas vestidas como en el carnaval de blancos y negros.
Con mi mente despejada y calculadora, me dispuse a contar la cantidad de vehículos que hacían parte de esta caravana fúnebre, en total: cuatro buses, catorce carros, aproximadamente más de veinte motos y por supuesto el carro fúnebre. Llegue a una decisión muy peculiar que fue tema central de este texto. Un domingo es un domingo, tal vez para muchos sea el día más aburrido de la semana, pues de trabajar los seis restantes se presta para descansar como debe ser este día.
En mis raros pensamientos, dejaré escrito en mi testamento la solicitud directa y sin revocatoria a mi grupo de abogados la siguiente capitulación: Ni por el carajos que me entierren un domingo, así el proceso pos muerte llevado a cabo por alguna empresa funeraria lo demande.
Que pereza irse tres metros bajo tierra y luego subir al cielo el día en que el 98% de los amigos, amistades, compañeros, vecinos y familiares estén dispuestos a: reposar el guayabo de la rumba del sábado, levantarse tarde de la cama puesto que de lunes a viernes madrugan, preparar las cosas para ir a piscina o rio, visitar a un familiar o a un restaurante, observar los capítulos de los cuentos de los hermanos Grimm, levantarse exclusivamente a sintonizar el canal uno para tener una Actitud Positiva con Jorge Duque Linares, el padre Chucho o Lineros, ver las películas repetitivas en caracol o rcn, ir al cine, el parque, en fin entre otras actividades dominicales. Pero lo que no me perdonaría y me daría vergüenza profunda dentro del ataúd, por los que siguieran mi chiva o mi caravana es que… Primero, que el lunes posterior sea festivo, se dañaría todo plan intermunicipal de viaje o arruncharse hasta martes por la mañana, segundo, para mis amigos amantes del fútbol, donde haya una final de campeonato o un clásico internacional.
Por tal vergüenza que me daría arruinar la rutina y el plan dominical, agrego otra capitulación a mi testamento, para que no me vean la cara sonrojada y muerta pero de la risa, mandare a colocar un espejo en el ataúd para que así todo morboso amarillista observe el reflejo de su propia cara, dejándome libre de culpa dominical. Tercera y última capitulación: libre albedrio a mi bancada de abogados para que escojan el día del duelo nacional, pero que no sea viernes, porque el viernes es inicio de fin de semana, tampoco el jueves, pues el jueves es un viernes chiquito, el miércoles menos, es mitad de semana y no me gusta dejar las cosas a medias, un martes, no no no, nací un martes, me gustaría variar el día de la partida con el de la llegada, un lunes, mmm interesante pero discutible, el lunes es el día del zapatero por ende seria mal inicio de semana una muerte.
Al fin de semana le hace falta un día más, o mejor a la semana le hace falta el octavo día, pues la gente siempre afirma: “de hoy en ocho…”. Creó que el sepulcro será cuando la semana tenga un octavo día.
Una vez más salgo sobre los hombros, no como torero asesino por una puerta supuestamente grande, ni dentro de un ataúd con los pies por delante, si no en los hombros de Dios.
Dedicado a: William Hernández – Jhony Felizzola. Ni el cambio de letra, ni el  de voz, respectivamente, dejaran de ser mis Jaime´s Molina. Que Dios los bendiga hoy  y siempre. Salúdenme a mi ahijado y sobrino, Juancho y Samu. Amigos de luchas, choco-aventuras, alegrías, carcajadas, tristezas y de vida