Últimamente la relación empresa-cliente en el titulado hotel, se ha trastornado pese a las comodidades ofrecidas en el portafolio o la carta de presentación de la “pensión”, término que puede ser utilizado pues en los 24 años que este el segundo de los tres clientes V.I.P ha depositado toda su confianza desde la cama cuna hasta la presente palomera, hoy día el servicio a disminuido por la llamadas crisis de los veinte y creó conveniente reclamar siquiera media pensión o adquirir acciones del mencionado.
Dicha crisis se manifiesta cuando en plena fiesta de los veinte a los treinta años, tus invitados se van y te dejan solo en la pista, enfrentándote a nuevas experiencias y problemas sin que nadie te de la mano y te saque a bailar. Ocurre el juego de preguntas: el que, el cómo y el para, ¿Qué voy a hacer en la vida?, ¿Para donde voy? ¿Cómo solucionare? Tal vez muchos se sientan identificados o algún día estuvieron o estarán en estos zapatos, zapatos incómodos, apretados, con tacones hasta en la punta y una piedrita que te daña el bailado. Todo esto genera un malestar emocional y anímico, que circula las diferentes áreas en la que está dividida la vida, hasta tal punto que te vuelves un resentido social, te quejas porque a los otros les va mejor que a ti, en el caso de las mujeres, suelen ser comparativas con los ademanes que realizan su manada de amigas (comparan estatus, el nivel del prometido, proceso matrimonial, los gordos del cuerpo, etc.) y suelen deprimirse en cualquier movimiento diario. En los hombres la crisis se ve reflejada en la caída del cabello y barriga.
Desde que a la abuela le dieron Visa y ahora es bisa-abuela (así pudo salir del país) me ingreso como es normal la denominada crisis de la década de los veinte. A muchos de ustedes tal vez este tema le suene como a un tema histórico social similar a la primera guerra mundial, la caída del muro de Berlín, no encontrar la talla o el color indicado de una camisa o zapatos, la crisis emocional por la alopecia, la pérdida continua de partidos de la selección Colombia, el bajo porcentaje agregado al salario mínimo, etc. No es así, esta crisis como su nombre lo indica, alcanzó a tocar la puerta de mi habitación, despertando de un sueño profundo y cómodo a mi corta edad. En bandeja ya no de plata sino de vidrio, cargada por un botones de guantes blancos, chaleco gris, pantalón negro, zapatos lustrados y corbatín, la vida más las directivas del Hotel Mamá International, me enviaron la cuenta parcial de mi hospedaje y servicios.
Iniciando con una ingenuidad crediticia, me quede perplejo cuando el primer cobro de la crisis de los veinte, estaba subrayado con tinta roja (que falta de respeto) diligenciado por data crédito, por el pequeño asunto del adelanto de $ 2.000 que realice hace más de 6 meses con la empresa de telefonía Movistar, y que hasta la fecha sumando intereses, asuntos jurídicos el total alcanza casi los $ 9.000. Como segundo Ítem, la gerencia del hotel, me entregó un paz y salvo “honoris causa”, por la culminación de mi carrera académica, dejando claro que parte de sus obligaciones habían culminado y que de ahora en adelante la despertada por la mañana, el baño con agua mineral, el desayuno nutritivo, el periódico y café en el escritorio, ocupación de mi agenda, lavandería con planchado, call center de mis llamadas, pago de recibos, domicilios, almuerzos a la carta, televisión satelital, internet banda re-ancha, servicio de cuarto, y demás, van a correr por mi cuenta. A un costado de la bandeja, estaba escrita en un papel blanco la palabra responsabilidad, mi deducción fue inmediata, el título que obtuve no tiene el peso que creía tener, pero tengo que hacer que pese mil toneladas. Como no se puede quedar con los brazos cruzados y calentando el sillón, de ahora en adelante el contrato de mi vida, corre por cuenta propia, como en la cultura China, crisis es igual a oportunidad, alzo una bandera de auto superación para ganarle a esta lucha, en pro de todos mis contemporáneos que están pasando por las mismas.
Como regalo en la bandeja, el Hotel Mamá International, me envió una purga natural camuflada con una petición particular, - Ordene la pieza de tigrillo y mire la nueva controversial ley en Malawi.
Dedicado a: El Hotel Mamá International, gracias por sus servicios todos estos años, espero no encontrar un día mis cosas afuera en la calle, porque de lo contrario… Los niños buscan su hogar. Dios los bendiga.
((( Esta es una de mis favoritas )))
ResponderEliminarEn algún rincón de estos verídicos párrafos nos vemos reflejados, la crisis de los 20 nos toca y nos tocara padecerla, al igual que la bendita alopecia!... En mi caso particular solo espero que mis padres se independicen pronto! Srsrrsrs°
La sacó del estadio con la independencia de sus papás. Espero que no lo saquen de su cuarto a palo, cualquier cosa hay cupos en los comedores comunitarios.
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